Carta de un médico indignado.


medicosNo me canso de decirlo: “Las movilizaciones de los médicos de Madrid son históricas”. Aún no está escrito el final de este pulso que le está echando la Comunidad de Madrid a la sanidad pública, pero las protestas, las manifestaciones, las huelgas y los encierros que están protagonizando los médicos y demás personal sanitario de la región merecen pasar a los libros de historia.

Desde hace meses Madrid es un hervidero de manifestaciones de toda índole contra los recortes y contra el gobierno que los ordena. Estos últimos días he podido conocer de primera mano las reivindicaciones del personal sanitario y sus razones para hacer huelga; también he comprobado los argumentos que esgrime la Consejería de Sanidad para privatizar seis hospitales y 27 centros de salud de la comunidad. Desde luego, me quedo con los médicos. Su lucha debería ser la de todos los ciudadanos. De nuevo, con la excusa de la crisis, nos van a arrebatar uno de los pilares del sistema que hemos ido haciendo juntos los españoles desde la llegada de la Democracia: la sanidad pública, que, aunque ajada por los recortes, funciona bien y es de todos. ¿Alguien se imagina que España tuviera un Cuerpo de Policía privado o un ejército privado? No voy a dar ideas…

La otra noche, en el Centro de Salud Gandhi, en un barrio humilde de la capital, un doctor no podía dormir. Miguel Ángel Sánchez Chillón, un vitalista médico de familia, se encontraba allí encerrado junto con diez compañeros como medida de presión contra los planes privatizadores del gobierno regional. Y aquel médico se puso a escribir. Esta es la carta que Sánchez Chillón escribió a los políticos desde una esquina de su centro de salud; es la carta de un médico indignado, titulada Celos:

“Ser Médico , ser enfermera , trabajar en un hospital como celador o en el laboratorio del mismo por las noches , pasar consultas con 40 niños en la sala de espera , hacer visitas a domicilio a ancianos incapacitados. Eso es lo que habitualmente hacemos los que trabajamos en esta noble profesión .

Muchos conciudadanos se estremecen o tiemblan cuando presienten la sangre o el dolor. Nosotros no solo hemos aprendido a vivir con ello, sino que desde hace mucho tiempo , hicimos del curar y aliviar, no solo una ciencia sino un ejercicio humanístico y humano que incluso los que no quieren ni pensar en ello, nos lo reconocen.

Probablemente sea mas cómodo o mas gratificante económicamente otro tipo de trabajos y , probablemente , los haya , muchos , más duros y menos gratificantes pero no creo que haya muchos que conjuguen tan bien la vocación , el sacrificio , el concepto de solidaridad , el trabajo para la sociedad y la satisfacción de recibir las gracias sinceras de alguien , probablemente todos , que en algún momento necesitó ayuda .

Hemos sufrido recortes salariales , congelaciones de sueldo, suspensiones de pagas , aumentos de horarios , anulaciones de permisos y cuestionamientos públicos pero no habíamos levantado la voz.

Ahora nos quieren cambiar uno de los pilares del estado del bienestar , uno de los que primero disfrutaron nuestros abuelos después de la postguerra , algo con lo que todos nacimos y muchos murieron.

Y la justificación es de carácter economicista . ¡Como si el bienestar social y la salud tuviesen valoración económica!

Los médicos estamos en huelga.

Señores jerifaltes´, ¿hace falta que les siga explicando que nacimos para ser médicos y que lo que menos nos apetece es dejar de serlo? Hay que ser muy corto para pensar que hacer una huelga , no trabajar y no cobrar es algo que le apetezca a alguien.

Ahora bien. Si después de haber visto las multitudinarias manifestaciones en las arterias principales de la capital , si después de ver la masiva participación en la huelga , si después de ver los encierros históricos en históricos hospitales y en más del 60 % de los centros de salud , si después de ver las manifestaciones vecinales , las pancartas , los medios de comunicación y después de un largo etcétera no entienden nada, no hay más que decir .

Para ser médico hay que tener buen expediente escolar y alta nota en la selectividad , superar 6 años de carrera y un examen selectivo MIR con 4 o más años de especialización. Eso hace que te incorpores a la vida laboral mucho más tarde que el resto de tu generación y , en muchos casos, con empleos precarios .

¿Qué han hecho ustedes para que ese selecto grupo de la sociedad , que siguen los primeros en la valoración de los ciudadanos hayan salido a la calle con sus batas y renunciando a trabajar en lo que más nos gusta? ¿Qué han hecho para estén clamando simplemente por preservar un sistema que aún con sus defectos sigue siendo una joya?

Como no creo que sean tan torpes , como no tiene porque haber intereses económicos ocultos , como no tiene que haber hilos que les dirijan desde las bambalinas solo me cabe pensar que es cuestión de celos . Al fin y al cabo, ustedes están los últimos en la escala de valoración que hacen los ciudadanos”.

Un comentario en “Carta de un médico indignado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s