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Varoufakis responde al Eurogrupo no aceptará una prórroga del actual rescate por considerar que es “parte del problema y no de la solución” y que de un ultimátum “nunca sale nada bueno”.


varuEl ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, ha repetido este lunes que su Gobierno no aceptará una prórroga del actual rescate por considerar que es “parte del problema y no de la solución” y ha avisado al Eurogrupo de que de un ultimátum –como el que la eurozona ha lanzado a Atenas para que pida la extensión antes del viernes– “nunca sale nada nuevo” y de que ignorar la voluntad democrática de los griegos tendría “repercusiones negativas” para el proyecto europeo.

“En la historia de la UE, nunca ha salido nada bueno de los ultimátums”, ha dicho Varoufakis en rueda de prensa tras el Eurogrupo en el que se han roto las negociaciones entre la UE y Grecia. “No tengo ninguna duda de que en los próximos días se retirará cualquier noción de ultimátum“, ha resaltado.

Ignorar el principio de que la democracia puede cambiar un contrato entre los socios y este Gobierno, creo que tendría repercusiones bastante negativas para el conjunto del proyecto europeo“, ha insistido.

Varoufakis se ha mostrado convencido de que “en las próximas 48 horas” la UE “logrará un buen acuerdo, un acuerdo honorable, a partir de lo que parece un ‘impasse'”. “No tengo ninguna duda de que las negociaciones y las discusiones continuarán mañana y pasado y de que habrá un acuerdo al final que será terapéutico para Grecia y bueno para Europa”, ha insistido.

No obstante, el ministro de Finanzas heleno ha insistido en que Atenas rechaza la exigencia del Eurogrupo de prorrogar el actual rescate, que vence el 28 de febrero. “Este programa es parte del problema y no de la solución y sería absolutamente incongruente y un acto de subterfugio prometer a nuestros socios que vamos a completar con éxito un programa cuya lógica hemos desafiado“, ha dicho.

Grecia está dispuesta únicamente a pedir una prórroga de cuatro meses del préstamo que le ha concedido el Eurogrupo. “Esta extensión sólo será de cuatro meses y para ser realista y práctico hay muy pocas cosas que se puedan hacer en cuatro meses. Así que la condicionalidad debe ser muy concreta y precisa y nos debe permitir establecer un terreno común para avanzar más allá de esto“, ha dicho.

De hecho, el ministro de Finanzas griego ha asegurado que el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, le presentó un borrador de comunicado que preveía esta prórroga del crédito como paso intermedio para firmar un “nuevo contrato de crecimiento con Grecia” y ofrecía la asistencia de Bruselas a Atenas para seguir con las reformas.

Varoufakis ha dicho que estaba dispuesto a firmar este comunicado y que incluso ofreció concesiones por parte de Grecia, como no tomar medidas unilaterales que pongan en riesgo los objetivos presupuestarios o que tengan implicaciones para la estabilidad. La única línea roja de Atenas, ha proseguido, era no aceptar recortes en las pensiones ni aumentos de IVA.

Sin embargo, el documento fue retirado por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, antes del inicio de la reunión y sustituido por otro comunicado que exigía a Grecia la prórroga del rescate a cambio de una flexibilidad que, según el ministro, nunca se concretó. “Nuestro Gobierno fue elegido para desafiar la filosofía del programa, no estábamos interesados en cambios cosméticos“, ha dicho.

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Nisman, y el precedente francés del que nadie habla.


Como el fiscal argentino Alberto Nisman, hace 25 años, el juez Gilles Boulouque fue encontrado muerto en su domicilio. Como él, investigaba sobre atentados terroristas y acusaba a Irán. Las coincidencias entre estos dos casos son impresionantes.0012212856

¿Un magistrado antiterrorista encontrado muerto en su domicilio cuando sospechaba que el gobierno de su país había pactado en secreto con Irán? Uno piensa inmediatamente en el fiscal argentino Alberto Nisman, cuyo deceso, el 18 de enero de 2015, hizo las primeras planas de los diarios del mundo entero. Pero también se podría pensar en otro magistrado, hoy casi olvidado: el juez francés Gilles Boulouque, que perdió la vida en condiciones extrañamente similares hace 25 años. Las coincidencias entre los dos casos son impresionantes.

A cargo de la investigación sobre el atentado contra la mutual judía Amia, que dejó un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos en Buenos Aires en 1994, Alberto Nisman había acusado a miembros del Hezbollah libanés como autores materiales, bajo la dirección de funcionarios iraníes en Teherán y en la embajada de su país en la Argentina. Como consecuencia de sus investigaciones, Interpol había lanzado pedidos de captura internacional contra cinco de estos funcionarios.

Gilles Boulouque era el juez instructor de una serie de atentados cometidos en Paris en 1986, que hicieron en total 13 muertos y más de 250 heridos. Según él, un comando del Hezbollah había colocado las bombas, cumpliendo órdenes de Wahid Gordji, oficialmente traductor pero en realidad jefe de inteligencia de la embajada iraní en Francia.

Pero ni Nisman ni Boulouque pudieron ver sus acusaciones confirmadas (o desmentidas) en el marco de un juicio de los iraníes que querían procesar.

En el caso de la Amia, ante la negativa de Teherán de entregar a los sospechosos, la Argentina firmó en el 2013 un acuerdo con Irán que preveía que pudieran ser interrogados en su país. Nisman entendió que dicho acuerdo escondía un pacto secreto por el cual la presidenta Cristina Kirchner, de quien era cercano hasta entonces, iba a exculpar a los supuestos terroristas, tal como lo declaró públicamente unos días antes de su muerte.

En el caso de los atentados de París, si bien las relaciones entre el magistrado instructor y el Gobierno parecen haber sido más ambiguas, el desenlace fue más rápido: después de declarar ante el juez Boulouque, en noviembre de 1987, Wahid Gordji fue inmediatamente repatriado a Irán. Paralelamente, dos rehenes franceses detenidos por el Hezbollah en el Líbano eran liberados, presumiblemente en el marco de un intercambio acordado con las autoridades francesas y supervisado por el entonces ministro del Interior Charles Pasqua.

Alberto Nisman murió el 18 de enero de 2015, en su departamento, de una bala en la cabeza disparada por una pistola que le había pedido la víspera a uno de sus colaboradores. Tenía 51 años. La investigación sobre su muerte está en curso y todas las hipótesis siguen abiertas. Pese a que la mayoría de los indicios hacen pensar en un suicidio, numerosos argentinos creen que fue asesinado.

Gilles Boulouque murió el 13 de diciembre de 1990, en su casa, de una bala en la cabeza disparada por su arma de servicio. Tenía 50 años. Según la investigación, se habría suicidado, pero todavía hay franceses que dudan de ello.

Entre los dos casos, también hay diferencias. Nisman, magistrado muy mediático, estaba apoyado por toda la prensa argentina hostil al Gobierno, y por un importante sector del aparato judicial.

Boulouque, hombre discreto, fue atacado por la mayoría de los medios franceses por su supuesta complicidad con el intercambio que permitió liberar a Gordji y hasta fue inculpado por el Ministerio Público por “violación del secreto de la instrucción”.

Pero ambos magistrados fueron dejados solos, cuando estaban presionados y amenazados por investigar hechos de terrorismo internacional en los que pudieron haber intervenido varios servicios de inteligencia (el iraní obviamente, pero también el Mossad israelí y la CIA estadounidense, así como los de sus respectivos países) y sobre los cuales pesaban intereses de Estado en gran parte ocultos.

Entonces, que se trate de un suicidio o de un homicidio, se puede pensar, en uno y otro caso, como lo dice el exjuez francés Jacques Bidalou acerca de Bouloque, que estos dos magistrados antiterroristas fueron “asesinado(s) por un sistema judicial cuyas prácticas tiene que ver con el Kremlin y la Mafia”.

Para él, “Gilles Boulouque murió por haber estado al servicio de la manifestación de la verdad en un mundo en el que ya no hay lugar para la verdad”.

Excesivo, sin duda. Pero, independientemente de otras conclusiones, lo que parece demostrar el inquietante paralelismo de estos dos casos es, al menos, que este tipo de investigaciones no debería ser confiado a un hombre solo sino a equipos de magistrados, especialmente formados y protegidos. Lo que supone, obviamente, que los gobiernos privilegien realmente la búsqueda de la verdad.

Por Juan Buchet, corresponsal en Argentina para espanol.rfi.fr

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¿Son políticos o profesionales de la mentira?


En la época de la mentira, el sistema político se desmorona víctima de sus propios fraudes.

Aún no ha comenzado ninguna de las cinco campañas electorales que padeceremos este año y numerosos políticos han batido ya varias veces sus propios récords de imposturas, engaños, invenciones, calumnias… mentiras puras y duras, vaya, con las que siguen creyendo que ganarán votos de ciudadanos crédulos. Parecen ignorar que la misma tecnología que hoy les permite multiplicar ese bombardeo de embustes, como el que tantas veces usaron para embaucar a los votantes, es la que ahora capacita hasta al más humilde de los electores para descubrir enseguida la falsedad de esos tahúres.

Hasta ahora, el “y tú, más” tradicional en la política hispana había bastado para distraer la atención de la opinión pública de la podredumbre enquistada en el seno del mismo partido que acusa a los demás de lo que en él anida. Un tradicional alarde en España del tercer principio de la propaganda de Goebbels (el de la transposición): “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos”.

Algo tan español como “la paja en el ojo ajeno” y tan típico de la zafiedad discursiva de nuestros políticos como lo es el también consagrado por el refranero: “Dígalo, Muñoz, que miente más que dos”.

Así que los grandes (y pequeños) partidos de siempre se han dado una vez más al frenesí del sexto principio de Goebbels (el de la orquestación): “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad”. Pero el manual maquiavélico del ministro nazi no contaba con las redes sociales, y ese nuevo universo internáutico está cambiando el mundo de la falsificación política en la que se han asentado hasta ahora las victorias de nuestros gobernantes en las urnas.

Sondeo tras sondeo y encuesta tras encuesta apuntan al inminente fin del bipartidismo que secuestró nuestro sistema tras ser impuesto en la Transición por el chantaje de los herederos del franquismo y la amenaza golpista de su Ejército. Sin embargo, los poderes económicos, políticos, mediáticos, militares y religiosos que manejan España simplemente han desencadenado una ofensiva goebbeliana en todos los frentes como si su tremenda potencia de fuego fuera a convertir en realidad esa montaña de mentiras.

El primer principio del propagandista nazi era el de simplificación: “Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo”… Sí, lo has adivinado: Podemos.

El segundo era el del método de contagio: “Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo, constituyéndolos en una suma individualizada”… Pues claro, la Syriza griega amenaza a Europa igual que Podemos amenaza a España, porque ambos son iguales entre sí e iguales que ETA, que Chávez, que los ayatolás, que el dictador norcoreano, que…

De ahí se pasa fácilmente a los principios tercero y cuarto, este último llamado dela exageración y desfiguración: “Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave”. Y aquí estamos:

Los que han estado robando durante décadas cientos de millones de euros de los fondos públicos (mediante tramas como Gürtel, Púnica, Nóos, Palau, Pallerols, ERE…) pretenden que cobrar 1.800 euros al mes por un trabajo de investigación universitario es un escándalo (4º principio). Y para argumentar que sí lo es, lo definen como “beca”, y así lo llaman a partir de ese momento todos los medios de comunicación hasta conseguir que sea el primer término acuñado en toda búsqueda en Google sobre el blanco de esa ofensiva (Errejón), pese a que se trata de un informe académico contratado a un doctor en Ciencias Políticas… nada más lejos del verdadero significado (subvención) del término “beca” (6º principio).

En cuanto a otro de los blancos de esa campaña de infamias (Monedero), el portavoz del Comité de Campaña del mismo partido que está siendo investigado en los tribunales por financiación ilegal en siete comunidades y en su propia sede nacional, que ha pagado con fondos de una Caja B y donde a todas luces se repartían sobresueldos millonarios de dinero negro a sus más altos dirigentes, se atreve a preguntarnos por televisión: “¿Cómo alguien tiene 200.000 euros a tocateja en su cuenta corriente?”

Un claro ejemplo del principio de desfiguración, sin duda, pero que va mucho más allá: resulta que ese dinero se abona a Hacienda desde la cuenta de la empresa en la que se ha ingresado más del doble por una facturación que es, precisamente, la que genera ese impuesto. Es decir, ni es la cuenta corriente del afectado, ni es una cantidad inexplicada “a tocateja”, sino sólo una parte de lo cobrado (por eso lo tiene Monedero), declarado y tributado abierta y públicamente. ¿Acaso nos está tomando por tontos Pablo Casado? Pues no sólo él, ya que esa pregunta capciosa la convirtió TVE en un destacado subtítulo que mantuvo en pantalla largo rato para que millones de espectadores se escandalizasen incluso si estaban en un bar y no llegaban a escuchar las reflexiones del portavoz pepero.

Porque Casado estaba aplicando otro principio de Goebbels, el 5º o de la vulgarización: “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

He dicho “pepero” y no “popular”, porque ese último término es “perteneciente o relativo al pueblo”, o bien “propio de las clases sociales menos favorecidas”, y ninguna de esas acepciones de la Real Academia son asimilables a un partido cuyos dirigentes pertenecen a las más poderosas élites económicas y trabajan para ellas. Su sede nacional en la calle Génova (esa que reformaron con 1,71 millones en negro) exhibe la palabra “populares” docenas de veces en toda su fachada, pero son sus líderes los que acusan de “populistas” a sus adversarios… de quienes por cierto se burlan por comprar ropa en Alcampo, en vez de en las boutiques de Serrano, como ellos. Eso sí, no les llamen “casta”, que se ofenden.

Ese término también es considerado una afrenta por los más altos dirigentes del otro gran partido del sistema. Pero no dudan en bajar corriendo al fango a la mínima oportunidad y, por ejemplo, proclamar que “es inmoral que Podemos mantenga Monedero”, como hizo Pedro Sánchez fingiendo ignorar que el PSOE sigue amparando y protegiendo a ilustrísimos imputados por el Supremo como son los expresidentes andaluces Chaves y Griñán. En este caso no se habla de 425.000 euros, sino de 855 millones; no contemplamos el supuesto intento individual de ahorrarse un tramo del impuesto sobre esa primera cantidad, sino de una gigantesca trama para apropiarse de fondos públicos mediante un fraude descomunal; y no hablamos de alguien cuyo único cargo (sin sueldo) es interno, dentro de una formación política que aún no tiene ningún diputado, y su única responsabilidad es de elaboración programática, sino de un miembro del Congreso y de otro del Senado que llevan mucho tiempo a sueldo del erario público. No se trata de aplicar aquí el “y tú más”, sino de resaltar el tremendo abuso que hace el líder socialista del principio de la exageración y desfiguración, y recordarle que en sus orígenes el PSOE era marxista y debería saber que “la cantidad cambia la calidad”. Si lo de Podemos es “inmoral”, ¿lo suyo, qué es?

Los medios de comunicación que están al servicio de esa casta no tienen reparo alguno en repetir una y otra vez mentiras en portada, ni se sonrojan cuando se demuestra una y otra vez que esos titulares son falsos: ni Monedero “falseó la mayor parte de su currículo académico”, como se encargaron de desmentir las universidades en las que participó como profesor; ni “ingresó otro millón de Venezuela desde una fundación”, como tuvo también que desmentir esa Fundación del Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS). Pero tanto El País como El Mundo, los dos mayores periódicos de la prensa escrita de España, siguen tan panchos, al parecer dispuestos a continuar aplicando el principio de orquestación de Goebbels mientras sus amos se lo ordenen.

Llegamos, pues, al octavo principio de propaganda nazi, el de renovación: “Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones”. Qué mejor maniobra, entonces, que mezclar este 8º con el 6º y saltar al cuello de Syriza porque reclama una auditoría y reestructuración de la impagable deuda externa, a la que la Troika ha condenado a Grecia mediante la imposición de draconianas medidas de austeridad que la han multiplicado en beneficio de la gran banca internacional y de los especuladores bursátiles, a costa de la miseria, incluso la muerte, de millones de ciudadanos.

Uno tras otro, los ministros y dirigentes del PP han utilizado varios de los principios goebbelianos (simplificación, desfiguración, orquestación…) para mentir descaradamente sobre la deuda griega. Luis de Guindos, titular de Economía, afirmó que España ha prestado 26.000 millones a Grecia, subrayando que equivalen al gasto español en desempleo de todo un año. El de Exteriores, García Margallo, incluso proclamó que “si España no hubiese prestado 32.744 millones de euros a Grecia podrían haber subido las prestaciones por desempleo un 50% o aumentado las pensiones un 38%”.

Pues bien, resulta que ambas afirmaciones son falsas. La verdad:

“Si bien es cierto que el Estado español le prestó a Grecia 6.659,48 millones de euros en 2010 y 2011, el resto (unos 19.600 millones de euros) es dinero que le prestaron determinados inversores financieros al Estado griego (para hacer negocio, no lo olvidemos), y que el Estado español ha avalado”.

Naturalmente, la verdad no importa a nuestros políticos –mejor dicho, les asusta, pues como dijo Gramsci “decir la verdad es siempre revolucionario”–, así que ahora en las tertulias, los medios de comunicación, los foros de debate, los bares, los taxis… sólo se habla de que Tsipras pretende robar a España el dinero que le hemos prestado a Grecia. Una tergiversación malintencionada con la que además se busca convertir a su amigo Pablo Iglesias en traidor.

Esta maniobra envolvente contra Podemos-Syriza se guía por otros tres de los principios de propaganda de Goebbels (8º, 9º y 10º): El de la verosimilitud(“construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de globos sonda o de informaciones fragmentarias”), el de la silenciación (“acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines”) y el de la transfusión (“la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales, por lo que hay que difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas”).

El último de los principios de la propaganda nazi, el undécimo, es el conocido como de la unanimidad, y es el más utilizado por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: “Hay que convencer a mucha gente de que piensa ‘como todo el mundo’, creando una falsa impresión de unanimidad”.

Lo único que nos salva es que el inquilino de La Moncloa es precisamente el político menos creíble y más impopular de todo este triste panorama.

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Carlos Enrique Bayo

Director de Público, @tableroglobal fue redactor-jefe de Internacional en la edición papel de este diario. Ha sido corresponsal en Moscú (1987-1992) y en Washington (1992-1996), así como máximo responsable de Internacional en cinco periódicos distintos, y fue enviado especial en los conflictos de Afganistán, Camboya, Oriente Próximo y Armenia-Azerbaiyán. También ha cubierto eventos históricos como la catástrofe de la Union Carbide en Bhopal, la caída del Muro de Berlín y la matanza de Tiananmen, entre muchos otros acontecimientos mundiales, como media docena de cumbres entre los líderes de las superpotencias. Además, fue subdirector de La Voz de Asturias, director de publicaciones del Grupo Joly, subdirector y creador de Diario de Sevilla, redactor-jefe en Diario16 y El Periódico de Catalunya, y director adjunto de ADN, entre bastantes otras cosas.

Fuente:http://blogs.publico.es/eltableroglobal/

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Se les termina el juego, adiós a la factura de la luz: Tesla llegará a los hogares en seis meses.


06Elon Musk ya ha demostrado que la gasolina no es necesaria, y pretende demostrar que es posible viajar a Marte. Ahora, el fundador de Tesla y SpaceX promete acabar con la factura eléctrica en los hogares. Y no hablamos de 2020 precisamente, porque el producto –según asegura– está prácticamente listo para su comercialización.

Las eléctricas no tendrán ni tiempo para reaccionar. Según aseguraBloomberg, el producto se presentaría en unas pocas semanas y su producción comenzaría en apenas seis meses. Por ello es posible que los primeros clientes puedan salirse de la red para administrar ellos mismos su electricidad, sin pagar facturas.

Elon Musk, personaje de 2014 para Teknautas

Musk no ha filtrado los detalles de cómo pretende ahorrarnos la factura eléctrica, pero se especula con una potente batería capaz de almacenar sin problemas toda la energía renovable, con la capacidad de mantener un hogar durante una semana con una sola carga. El objetivo es que el abonado sea autónomo en la producción y gestión de su electricidad doméstica para, de esta manera, dejar de pagar la factura a fin de mes.

Ante la falta de detalles del CEO de Tesla, The Verge sugiere que la batería sería de hidrógeno y recargable mediante energías renovables. Este medio se basa en el sistema que utiliza el Toyota Mirai, el primer coche de hidrógeno fabricado en serie, para sugerir que el dispositivo de Tesla sería portátil y que sus propietarios podrían recargarlas, a falta de placas solares, en los puntos de recarga del fabricante, bien a coste cero o a un precio mucho más competitivo. El modelo fabricado por la marca japonesa da la opción al usuario de sacar la batería del coche y utilizarla para proveer la casa de energía, en teoría durante una semana si hablamos de un hogar medio y una batería completamente cargada.

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Elon Musk, CEO de Tesla, presentará sus baterías domésticas en pocas semanas

 

¿Adiós a la factura eléctrica?

La evolución del sector de la automoción con respecto a Tesla fue: primero desdén, luego condescendencia y finalmente una seria preocupación. El vehículo estrella de la casa, el Model S, fue el coche de lujo más codiciadoentre los más adinerados de Estados Unidos, y dejó atrás a mitos como Porsche o Ferrari.

Respecto a las eléctricas, curiosamente se convertirían también en uno de los principales clientes de Tesla. “Estamos hablando con la mayoría de ellas”, sostiene el director técnico JB Straubel, en alusión a las negociaciones que mantienen con los principales operadores del país.

La batería daría toda la electricidad que necesita un hogar a la semana antes de necesitar recarga

Baterías-de-hidrógenoY es que uno de los mayores problemas que padecen las eléctricas, en especial en California, es el suministro, con una creciente demanda que satura las redes y provoca cortes. La batería de Tesla a gran escala podría aliviar este problema a las centrales, y sería el principal atractivo para los operadores.

Si nada se tuerce, en unos pocos meses se verán cada vez más hogares en Estados Unidos con placas solares en sus tejados que administren su consumo eléctrico, sin –mucho– coste ni impacto en el medio ambiente. La siguiente cuestión será saber qué sucederá en Europa y las trabas legales que puedan plantearse en un sistema mucho más proteccionista.

El problema de la autonomía no es tanto la obtención de energía, solar o eólica, sino su almacenamiento, al que el analista Ben Kallo se refiere como “el Santo Grial”. Que los particulares puedan almacenar energía renovable a gran escala cambiaría un statu quo al que ya nos habíamos acostumbrado. Y Elon Musk promete mostrarnos el futuro en unas pocas semanas.

Fuente: El confidencial

¿Qué mierda de sociedad hemos creado? “en la estación había numerosos policías que se dedicaban a separar los jóvenes de origen árabe, latín o raza negra de los blancos”


racismo

Hoy, con la serenidad que aporta el paso de las horas os voy a explicar lo que pasó ayer con Elián, mi hijo de 15 años. Es negro. En un año, la policía ha detenido a mi hijo a 6 veces para pedirle la identificación y, en dos ocasiones ya, le han increpado preguntando dónde había “robado” la primera vez, la bici que llevaba y, ayer, su móvil. Bueno os cuento.

Ayer por la tarde, mi hijo fue a pasar la tarde con sus amigos en Tarragona ciudad. Tomaron el tren y cuando llegaron a la capital, en la estación había numerosos policías que se dedicaban a separar los jóvenes de origen árabe, latín o raza negra de los blancos, sin dar explicaciones y de muy mala manera. Así que a él le tocó. Se les llevaban a la plaza que hay delante de la salida de la estación y allí les hacían poner cara a la pared después de sacarlos los abrigos y los zapatos.

A mi hijo le dijo de muy malas maneras que sacara todo lo que llevaba en los bolsillos, el registraron bien registrado, le obligaron a que les hablara en español (nosotros somos catalanes y nuestra lengua es el catalán), le hacer desbloquear su móvil, le hicieron marcar un número largo y se fueron con el móvil, todo ello en la calle con el niño en camiseta, de cara a la pared, con las manos cogidas a la espalda, sin poder hablar ni mover , ni siquiera cuando les dijo que quería llamar a sus padres a lo que contestaron que con los únicos que iba a hablar era con ellos.

No recuerda el largo tiempo que estuvo, él y muchos más en esta situación. Evidentemente, llegó a casa muy asustado, y diciendo, no podré salir de casa si no es con vosotros y “qué mierda de sociedad en que vivimos!” Por eso os pido que si conoce a alguien que haya hecho fotos, que sé que había gente haciendo, por favor que me las haga llegar porque ahora ya sí que estamos hartos de esta situación por injusta, inhumana y fuera de todo derecho de libertad y expresión.

Queremos denunciar y necesitamos pruebas. Muchas gracias a todas ya todos por haber tenido la paciencia de leer y por vuestra ayuda que sé que tendremos.

Ojalá que no te lleguen estas situaciones porque te hace sentir fatal: ¿Qué mierda de sociedad hemos creado? No podemos admitir, llevo muchos años de lucha, cuando era joven contra el fascismo, después buscando mejora el bienestar de este país, y ahora que estoy entrando en la tercera edad y lo que deseaba era tranquilidad me toca volver a la lucha otra vez porque lo que está pasando no tiene nombre.

Estos hechos se han de conocer, no por lo que le pasó a mi hijo, para todos los demás también. Estamos como en estado de sitio: cada vez que salen a la calle piensan que van a pararlos. Mi hijo y sus compañeros tienen entre 14 y 15 años. ¿Qué pasará cuando sea adulto? Estaba pasando una adolescencia muy tranquila • la, feliz y no me da la gana que esta gente se cargue su tranquilidad, le amargue la vida y se atemorice ante ellos.

* Rosa María López (Tarragona, 57 años)

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252 palabras del BCE contra dos millones de votos.


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El BCE ha recordado a los griegos que están internados en una prisión de la que no pueden escapar fácilmente. Y los alcaides del centro penitenciario (también llamado eurozona) no sólo tienen las llaves sino la firme voluntad de que nadie pueda saltar los muros. Ni tampoco mejorar las condiciones de vida en las celdas.

En la noche del miércoles, el Banco Central Europeo ha emitido un comunicado de 252 palabras con el que pretende neutralizar los 2.246.064 votos obtenidos por Syriza en las últimas elecciones. En otras palabras, no es culpa del BCE si los votantes eligieron al partido equivocado. Ya no aceptará la deuda griega como garantía de los préstamos que concede a los bancos de ese país para prestarles dinero con el que salvaguardar su liquidez. Es decir, para que puedan seguir operando con normalidad.

Como es habitual con el BCE, la decisión está disfrazada con la terminología habitual que siempre se refiere a las normas de la institución. Se levanta una excepción que hacía posible algo imposible: el estatus crediticio de esa deuda ofrecida por los bancos no estaba a la altura de los mínimos exigidos, pero se les había concedido ese derecho como parte del programa de rescate del país. Dado que el nuevo Gobierno ha anunciado que el mantenimiento de ese sistema condena al país a la pobreza y quiere cambiar las condiciones, el BCE dice que la excepcionalidad toca a su fin. ”Actualmente no es posible asumir una conclusión exitosa de la evaluación del programa”, dice el comunicado en ese lenguaje frío que intenta hacer ver que se trata de una decisión forzada por las circunstancias, casi un fenómeno natural inevitable, como la crecida de los ríos que sucede a una fuerte tormenta o deshielo.

El comunicado no es en sí mismo el inicio del Armagedón bancario. Los bancos griegos no dependen por completo de la deuda pública de su país para presentar garantías. Pero el BCE les dice, también con palabras finas, que las necesidades de liquidez de esos bancos tendrán que ser satisfechas por su banco central correspondiente, que es el que tiene su sede en Atenas. No es mi problema. No vengan aquí a pedir ayuda.

¿Está apostando el BCE por una fuga masiva de depósitos, no ya de las grandes empresas, sino también de los ciudadanos? Sería de una irresponsabilidad increíble y además hay que recordar el anterior párrafo. Desde principios de enero, ha habido una retirada importante, no masiva, de fondos del sistema financiero griego, y eso no ha causado el pánico.

Llegados a este punto, hay que recordar las sabias palabras del entonces gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, que dijo en una comparecencia en el Parlamento que iniciar un ‘bank run’ (fuga masiva de depósitos por los ciudadanos) quizá no sea una decisión racional, pero unirse a ella cuando ha comenzado (quizá sin que se conozcan exactamente las razones) sí puede ser una decisión perfectamente racional. En esos casos, nadie quiere ser el idiota que se quedó en casa pensando que esa reacción era exagerada para descubrir más tarde que todos los demás han ido corriendo al banco y formado ya colas interminables. King lo sabía bien porque eso es lo que pasó en el banco Northern Rock en 2007. No había ocurrido nada parecido en el Reino Unido en los 150 años anteriores.

Y ahora pongámonos en la piel de los griegos que aún tienen cantidades de dinero relevantes en sus bancos y especulemos con lo que pueden empezar a pensar cuando vean los titulares el jueves.

Ya antes de que se conociera la decisión del BCE, Bernardo de Miguel explicaba desde Bruselas que la ofensiva de Tsipras y Varufakis iba a ser frenada en seco: “El gobierno alemán se ha encargado de minar el terreno que pisará Varoufakis en la última etapa de una gira europea que ya parece irremisiblemente condenada al fracaso”. A ello había que sumar los primeros comentarios, procedentes de fuentes anónimas, que indicaban que el BCE se oponía de forma tajante al plan esgrimido por Varufakis para cambiar la gigantesca deuda por dos tipos de bonos nuevos, ligados al futuro crecimiento del país.

Grecia pedía tiempo para negociar y para eso necesitaba que el BCE mantuviera asegurada la liquidez de los bancos griegos durante los meses entre el abandono del programa de rescate y un nuevo acuerdo que fuera posible en junio. Italianos y franceses no dieron muchas esperanzas, pero al menos acogieron sin hostilidad las ideas que escucharon del primer ministro griego y su ministro de Finanzas. Antes de la reunión de este jueves en Berlín entre Schäuble y Varufakis, los alemanes ya mostraron signos de que no estaban dispuesto a moverse ni un centímetro. No tenían de qué preocuparse. El BCE se iba a ocupar de dar el tiro de gracia a la gran evasión de Varufakis.

Como en los tiempos de las cartas de Trichet a los gobiernos del sur de Europa, el BCE ha tomado una decisión política con la que determinar las decisiones políticas de las autoridades políticas de un país miembro de la eurozona. Estas son las reglas de la eurozona. Los gobiernos no pueden influir en las decisiones del BCE, porque es una institución independiente. El BCE sí puede influir en las decisiones de los gobiernos, porque estos sólo cuentan con la legitimidad democrática que dan los votos, y esa es una divisa que cotiza muy bajo en las instituciones europeas.

Iñigo Sáenz de Ugarte

Fuente:www.guerraeterna.com

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“Syriza y Podemos son la reacción al asalto neoliberal que aplasta a la periferia”


Noam Chomsky, en su despacho del MIT, en Boston. EDU BAYER

Noam Chomsky, en su despacho del MIT, en Boston. EDU BAYER

Boston | Domingo, 8 de Febrero de 2015

Ha caído la nevada del siglo en Boston, el termómetro marca 15 bajo cero, los autobuses no circulan y los coches patinan. A las once de la mañana, como un clavo, el profesor emérito Noam Chomsky, lingüista y filósofo, de 86 años, está ya en la brecha, dando una entrevista a un periodista francés en su despacho del departamento de Lingüística del Massachussets Institute of Technology (MIT).

Estamos en el legendario Stata Center, construido por Frank Gehry en acero y ladrillo. La facultad de Ciencias de la Información, Inteligencia e Informática está abarrotada de estudiantes, con abrumadora mayoría asiática. En la octava planta, junto a un ascensor, la guarida de Chomsky y sus secuaces huele a café recién hecho, y se respira calma y camaradería.

En un despacho contiguo al de Chomsky está el nonagenario Morris Halle, un barbudo diminuto de ojos vivos, con la chaqueta llena de migas y pinta de haber compartido vodka y revoluciones con Bakunin. The New Yorker ha comparado a la pareja de lingüistas con Dante y Virgilio, con Sherlock Holmes y Watson. Halle, un lingüista egregio, fue quien llevó a Chomsky al MIT en 1955, cuando nadie se atrevía a contratar a aquel joven judío, brillante y airado recién doctorado en Harvard. En 1968, los dos escribieron a cuatro manos el libro más importante de la historia de la Lingüística, The Sound Pattern of English, que hizo por la fonología –el estudio del sonido de las palabras- lo que Chomsky había hecho antes –a los 29 años- por la sintaxis: le dio forma y la convirtió en una ciencia.

Otro personaje clave en la vida de Chomsky es su secretaria, Bev Stohl, una mujer encantadora que en un aparte bromea sobre los venerables maestros: “Ahí los tienes, entre los dos suman más de 200 años”. El despacho de Chomsky, forrado de libros sobre anarquía, guerra, historia y lingüística, es luminoso y amplio, y está presidido por dos grandes fotos de Bertrand Russell, ídolo y referencia del pensador ateo y pacifista. Chomsky sale a recibir al segundo entrevistador del día con gesto afable y sonriente. Se nota enseguida que ha perdido energía y oído y que tiene la voz queda. Pero escucharlo sigue siendo toda una experiencia: tras abrazar todas las causas justas y perdidas, el viejo azote del imperialismo yanqui sigue siendo un Quijote incurable y un analista implacable. Guarda memoria prodigiosa de fechas, hechos, libros y discursos, no pierde el hilo en ningún momento y mantiene la cabeza clara, ágil y potente.

Además de dar sus clases, escribir sus artículos y atender a sus alumnos, Chomsky imparte conferencias allá donde le invitan –“tengo la agenda llena hasta 2016”, dice- y contesta personalmente a las docenas de mensajes y cartas que recibe cada día. Según su secretaria, “el hombre no dice nunca que no, simplemente no sabe”. La prueba llega al final de los 45 minutos de entrevista, cuando el periodista le invita a ser presidente de honor del comité editorial de CTXT. Chomsky responde: “Bueno, no participo en comités… ¡Pero si es honorario, podría!”.

-Se le ve sonriente. ¿Todavía encuentra razones para ser optimista?

-Bueno, algunas hay. Aunque no faltan tampoco para ser pesimista. La Humanidad tendrá que decidir, y no a largo plazo, si quiere sobrevivir u olvidar dos enormes e inminentes amenazas: una es las catástrofes medioambientales, la otra es la guerra nuclear. El Boletín de los Científicos Atómicos, que ha sido el principal monitor de cuestiones nucleares y estratégicas durante muchos años, publica un famoso reloj del “Juicio Final”. Determina la distancia a la que las manecillas del reloj deberían estar de la medianoche. Y acaban de adelantarlo a tres minutos del final. Es lo más cerca que hemos estado desde la Crisis de los Misiles de Cuba. La amenaza nuclear sigue aumentando; siempre ha sido significativa, y es casi un milagro que escapáramos de ella. En este momento, EEUU está dedicando un billón de dólares a modernizar y poner al día su arsenal nuclear. El Tratado de No Proliferación Nuclear nos obliga a comprometernos a eliminar estas armas, a mostrar signos de querer eliminarlas. No hay nada de eso. Rusia sigue su carrera, y algunas potencias menores también.

-Pero casi nadie habla de ello.

-No se habla mucho, salvo algunos analistas estratégicos, expertos económicos y otra gente preocupada por estas cuestiones. Pero hay amenazas muy serias. Una es el conflicto en Ucrania. Uno confía en que las potencias se frenarán, pero viendo los antecedentes no es en absoluto seguro. Sólo un ejemplo: a principios de los años 80, la Administración Reagan decidió sondear las defensas rusas. Así que simularon ataques por tierra y aire, incluyendo armas nucleares. No dijeron a los rusos lo que estaban haciendo porque querían provocar no un simulacro sino una alerta real. Fue un momento de extrema tensión. Reagan acababa de anunciar iniciativas estratégicas de defensa como la guerra de las galaxias, pero los analistas de ambos bandos lo interpretaron como un arma de primer ataque. No es un misil defensivo, si en algún momento llega a funcionar, sino una garantía para lanzar el primer ataque. Ahora, conforme los archivos rusos se han ido haciendo públicos, la Inteligencia de EEUU ha reconocido que la amenaza fue extremadamente seria. De hecho, un informe reciente asegura que casi estalla la guerra.

-Así que estamos vivos de milagro.

-Vuelvo a su pregunta inicial… ¿Optimismo? Es siempre la misma historia. Siempre, no importa cómo juzgues lo que está pasando en el mundo, tienes, básicamente, dos opciones. Puedes decidir ser pesimista, decir que no hay esperanza y abandonar todo esfuerzo, en cuyo caso contribuyes a asegurar que suceda lo peor. O puedes agarrarte a cualquier esperanza –siempre hay alguna– e intentar hacer lo que puedas –y quizás así seas capaz de evitar un desastre, o incluso, de abrir el camino a un mundo mejor.

-Usted cambió la lingüística cuando tenía 29 años, y luego intentó cambiar el mundo. Todavía sigue en ello. Imagino que lo segundo ha sido más duro que lo primero. ¿Ha valido la pena?

-¡Cambiar la lingüística también fue bastante duro! Tiene un poco de ciencia, aspectos de filosofía contemporánea… Creo que he estado en el lado adecuado, aunque formo parte de una pequeña minoría.

-¿Y diría que el balance ha sido positivo?

-Ha habido éxitos, no sólo míos, sino de la oposición popular a la violencia, a la guerra, a la desigualdad. El movimiento por los derechos civiles –en el que yo no fui una figura de referencia pero estuve involucrado, como tantos otros–, consiguió objetivos significativos, aunque no todos los que perseguía, ni mucho menos. Si hacemos caso a la retórica oficial, la lucha de Martin Luther King acaba en 1963 con su famoso discurso Yo tengo un sueño, que condujo a la legislación de los derechos civiles y a una mejora significativa de los derechos de voto y de otros derechos en el Sur. Pero King no se detuvo en ese punto. Continuó luchando contra el racismo del Norte, y también intentó generar un movimiento por los pobres, no sólo negros, sino los pobres en general. King fue asesinado en Memphis (Tennessee) mientras apoyaba una huelga de funcionarios. Luego, su mujer, su viuda, lideró la Marcha por el Sur, por todas las zonas donde había habido disturbios, llegó a Washington y montó una acampada,Resurrection City. Aquel era el Congreso más liberal de la historia: les permitieron quedarse un tiempo, y luego mandaron a la policía de noche, destruyeron el campamento y desalojaron a todo el mundo. Ese fue el final del movimiento para atajar la pobreza. Hoy sabemos que gran parte del problema no ha sido erradicado.

-Europa vive también el periodo más sombrío de los últimos 50 años.

-Ha habido mejoras importantes, pero toparon con una barrera. Y esa barrera empeoró con el asalto neoliberal contra la población mundial, que empezó a finales de los años 70 y despegó con Reagan y Thatcher. Europa es hoy una de las mayores víctimas de esas políticas económicas de locos, que suman austeridad a la recesión. Incluso el FMI dice que ya no tienen sentido. Pero sí tienen sentido desde un punto de vista: están desmantelando el Estado del Bienestar, debilitando a los trabajadores para aumentar el poder de los ricos y los privilegiados. Visto así, es todo un éxito; el resultado es destruir las sociedades, pero eso es una especie de pie de página que no tienes en cuenta si estás sentado en las oficinas del Bundesbank.

-La sociedad ha empezado a moverse. ¿Cree que cambiarán las cosas?

-Hay una resistencia muy significativa contra el asalto neoliberal. La más importante se da en Sudamérica, es espectacular. Durante 500 años, Sudamérica sufrió la dominación de las potencias imperiales occidentales, la última de ellas, EEUU. Pero en los últimos 10 o 15 años ha empezado a romper con eso. Esto tiene mucha relevancia. Latinoamérica fue uno de los socios más leales de los consensos de Washington, de las políticas oficiales.

-El patio trasero…

-Pero ha dejado de serlo; no del todo, pero por primera vez en medio milenio, los países se están moviendo hacia la integración, que es un requisito para la independencia. Estuvieron separados en el pasado, están empezando a unirse. El símbolo de esto es que EEUU ha perdido sus bases militares en América Latina, la última se cerró en Ecuador. Y otra ilustración llamativa es lo que está pasando en las conferencias continentales. En la última, que se celebró en Colombia, no pudieron realizar una declaración conjunta. El motivo es que hubo dos países que se opusieron: EEUU y Canadá. Esto era inimaginable en el pasado.

-Guantánamo sigue ahí. ¿Cree que Cuba intentará recuperar la base en las conversaciones de La Habana? 

-Estoy seguro de que lo intentarán, pero dudo que EEUU acepte.

-He leído un artículo suyo reciente en el que decía que Obama es un liberal conservador, un republicano moderado, y que la de Nixon fue la Administración más izquierdista de la historia. 

-Nixon era un buen tipo…; hoy los estándares han cambiado. Ahora Nixon parece un izquierdista, y Eisenhower un radical incendiario. Eisenhower, al fin y al cabo, dijo que aquel que calificara de locura la legislación del New Deal no podía formar parte del sistema político americano. Ahora, todo eso ha desaparecido.

-¿Obama no es de izquierdas?

-El término izquierda en EEUU se utiliza ahora para los moderados de centro, porque el espectro se ha movido. Un viejo chiste decía que EEUU es un Estado de un solo partido (el Partido de los Negocios) con dos facciones (Demócratas y Republicanos); era bastante acertado. Ahora ya no sirve. Sigue siendo un país de un solo partido, pero sólo hay una facción: los republicanos moderados. Ése es el único partido operativo. Se llaman demócratas, pero son similares a lo que solían ser los republicanos moderados. El otro partido, el de los republicanos, se ha salido de ese marco. Ha abandonado cualquier pretensión de ser un partido parlamentario. Y lo ha reconocido. Uno de los líderes de opinión conservadores más respetados, Norman Ornstein, ha descrito a los republicanos como una insurgencia radical que ha abandonado todo deseo de participar en la política parlamentaria.

-¿Hacia dónde van los neocons?

-El partido se ha movilizado para alcanzar dos objetivos: uno, destruir el país y que parezca culpa de los demócratas, de manera que ellos puedan volver a gobernar. Su otro objetivo es simplemente servir al rico y al poderoso. Pero como no puedes hacer de esto un programa político, han hecho una cosa razonable: han movilizado a grandes sectores de la población que siempre habían estado ahí pero no se habían organizado como fuerza política. Uno de estos colectivos es el de los cristianos evangélicos, que forman una parte enorme de la población. Y ahí tienes al nuevo responsable del Comité Medioambiental del Senado, James Inhofe, que afirma: “Es arrogante decir que los humanos pueden hacer cualquier cosa contra la voluntad de Dios, como el cambio climático”. Esto es antediluviano… No puedes ni llamarlo Edad de Piedra, las tribus primitivas tenían más criterio. Pero esta es la esencia de la base republicana, extremista y cristiana evangélica. El otro sector movilizado es la gente aterrorizada. La sociedad de Estados Unidos es ahora muy mestiza, pero la población blanca se está convirtiendo en minoría. De forma que hay un gran sector de la población, y un grupo de políticos, que dice: “Nos están robando el país”. Es una forma de decir que hay demasiados rostros oscuros. Hispanos, sobre todo.

-¿Y musulmanes?

-También, pero los hispanos son ahora la principal fuente de miedo.

-El mito nacional funciona siempre contra la invasión de pueblos “inferiores”.

-Y así sigue. Puede que no tenga una base histórica o biológica, pero está en la conciencia colectiva. Y ahora estamos en el punto en el que nuestra herencia mitológica anglosajona no sólo se ve amenazada, sino desbordada por esos extranjeros que se están apoderando de nuestro país. Todo esto es parte de lo que el ex Partido Republicano -tengo que llamarlo ex- ha movilizado como base de esa política que roza el delirio…

-Europa lleva un camino parecido…

-Es delirante la forma en que la Troika está tomando decisiones en Europa. Se puede calificar de delirante si se tienen en cuenta las consecuencias humanas, pero desde el punto de vista de los que diseñan la política no es delirante, a ellos les va estupendamente. Son más ricos y poderosos que nunca, y están acabando con el enemigo, que es la población en general.

-Aki Kaurismäki, el cineasta finlandés, lo llama capitalismo sádico.

-Es que el capitalismo es intrínsecamente sádico; de hecho, Adam Smith reconoció que cuando se le da rienda suelta y queda liberado de ataduras externas, su naturaleza sádica se manifiesta porque es intrínsecamente salvaje. ¿Qué es el capitalismo? Maximizar tus beneficios a expensas del resto del mundo. Un famoso premio Nobel de Economía, James M. Buchanan, dijo una vez que el ideal de todo ser humano es ser el amo y que el resto del mundo sea su esclavo. Desde el punto de vista de la economía neoclásica, por qué no, ése es el ideal.

-¿Un mundo sin derechos ni responsabilidades?

-Un mundo sin reglas en el que los poderosos hacen lo que quieren. Y, donde, milagrosamente, todo sale a la perfección. Es interesante comprobar cómo Adam Smith planteó esto en la famosa expresión “mano invisible”, que tanto se usa ahora. (…)  Ahora vemos que, cuando el capital carece de cortapisas, particularmente los mercados financieros, todo salta por los aires. A eso es a lo que se está enfrentando hoy Europa.

-Sorprendentemente, 25 años después de la caída del Muro de Berlín, Syriza, un partido de izquierdas, ha ganado unas elecciones en Europa. Es como si las políticas de la Troika hubieran resucitado al enemigo…

-Yo no lo veo así… Por la sencilla razón de que hay muchos mitos acerca del enemigo. Rusia estaba más alejada del socialismo de lo que lo está hoy Estados Unidos; la revolución bolchevique fue un gran fracaso para el socialismo, provocó una tiranía autocrática en la que los trabajadores eran eso que Lenin llamó un ejército proletario bajo el control de un líder que no tenía nada que ver con el socialismo.

-¿Syriza no es entonces el péndulo de la Historia volviendo atrás?

-Para los patrones actuales, Syriza es un partido de izquierdas, pero no lo es por su programa. Es un partido anti-neoliberal. No exigen que los trabajadores controlen la industria…

-No, claro, no son revolucionarios.

-Ni socialistas tradicionales… Y esto no es una crítica, creo que es positivo. Y lo mismo pasa con Podemos: son partidos que se levantan contra el asalto neoliberal que está estrangulando y destrozando a los países periféricos.

-Hablemos sobre la prensa. Usted ha criticado duramente a The New York Times y The New Yorker en sendos artículos recientes. ¿La decadencia de los periódicos tradicionales tiene que ver con su cercanía al poder o, como aseguran los editores, es culpa de Internet?

-Escribo sobre The New York Times y The New Yorker porque lo que me interesa es ese tipo de límite liberal. Prefiero que otros denuncien a la Fox, que es una broma. Lo interesante son los periódicos intelectuales, porque establecen el límite externo de la crítica aceptable. Son una especie de guardianes. Dicen: “Puedes llegar hasta aquí, pero no más allá”. Y lo hacen por un interés particular. Desde un punto de vista doctrinal no creo que hayan cambiado, protegen las estructuras del Estado desde hace mucho. El derrocamiento de la democracia en Guatemala recibió un gran respaldo de los medios; el del sistema parlamentario iraní en 1953 fue enormemente respaldado; la Guerra de Vietnam, igual, gran apoyo todo el tiempo. De hecho, la única crítica que se ha hecho a la Guerra de Vietnam hasta el momento es que fue un fracaso. Cuando a Obama se le consideraba un gran héroe moral porque se opuso a la invasión de Iraq, ¿qué dijo la prensa? Dijo que esa guerra había sido un error garrafal, claro, porque no salió bien. Si hubiera salido bien, habría sido perfecta…

-¿Guardianes del poder, pero no de la democracia?

-La prensa vive un grave declive, pero creo que básicamente se debe al funcionamiento de los mercados publicitarios. Los grandes medios son grandes empresas, y viven esencialmente de la publicidad; ahora sus fuentes de capital se están dispersando, y están en declive. Si cogemos, por ejemplo, The Boston Globe, era un buen periódico, uno de los mejores del país, pero ahora no tiene noticias independientes en absoluto, funciona con agencias, apenas tiene corresponsales. Lo mismo está ocurriendo en el resto del país. No se trata de una actitud doctrinal, creo que está relacionado con el funcionamiento de la sociedad de mercado: si no ganas suficiente dinero, caes.

-¿Y no le parece raro que esos medios sigan defendiendo el modelo que les ha llevado a la ruina?

-Desde un punto de vista doctrinal, sencillamente, de una forma abrumadora, no sólo en los Estados Unidos, los medios defienden al poder. En Estados Unidos ese poder son los negocios y el Estado. Aunque hay excepciones. The Wall Street Journal, el principal periódico económico, publica muy buenas historias de delitos empresariales. Por suerte, no estamos en un Estado fascista.

Fuente:  http://ctxt.es/  Miguel Mora

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